La RFEF ha presentado los nuevos trofeos de Primera Federación, Segunda Federación y Tercera Federación, una decisión que supone un cambio visual importante en el fútbol no profesional español y que busca dar una identidad más uniforme a las tres grandes categorías nacionales fuera del ámbito profesional. La novedad se hizo oficial el 15 de abril de 2026 y afecta a los campeones de la temporada 2025/26, que ya levantarán estos nuevos diseños cuando termine el curso.
La idea de la federación es clara: crear una línea estética común entre categorías y reforzar la imagen de unas competiciones que han ido ganando peso, visibilidad y personalidad en los últimos años. Para ello, la RFEF ha tomado como referencia el trofeo de Primera Federación Versus e-Learning, que hasta ahora era el principal modelo dentro del fútbol no profesional, y lo ha adaptado para construir una familia de trofeos con el mismo lenguaje visual.
Cómo son los nuevos trofeos de la RFEF
Los nuevos trofeos de Primera, Segunda y Tercera Federación han sido diseñados por Joyería Alegre, la firma que también ha trabajado en piezas tan reconocibles como la Copa del Rey o la Supercopa de España. La federación ha explicado que mantienen el estilo general del trofeo ya conocido de Primera Federación, pero con modificaciones visibles en la forma y en la estructura.
El concepto elegido gira alrededor de una estructura vertical formada por líneas metálicas que simbolizan el camino hacia el campeonato y el ascenso. No se trata solo de un cambio estético, sino también de una forma de representar la dificultad y la exigencia de unas ligas que, pese a estar fuera del fútbol profesional, mueven cada vez más atención, más competitividad y más presión deportiva.
Las medidas y el peso de los nuevos trofeos
La RFEF también ha detallado las características físicas de cada trofeo. El de Primera Federación será el de mayor tamaño, con 62 centímetros de altura, un acabado en brillo satinado mate y un peso de 10 kilogramos. Además, la peana incluirá el nombre de la categoría y del grupo correspondiente, mientras que en la parte superior se ha incorporado una placa con el nombre oficial de la competición.
En el caso de Segunda Federación, el trofeo tendrá una altura de 56 centímetros y un peso total de 8 kilogramos. El de Tercera Federación, por su parte, será algo más pequeño, con 50 centímetros de alto y 6,5 kilogramos de peso. Los tres mantienen la misma línea de diseño, lo que refuerza la intención federativa de dar coherencia visual a todas las categorías.
Una nueva imagen para el fútbol no profesional
La renovación de los trofeos no llega por casualidad. En los últimos años, la Primera Federación, la Segunda Federación y la Tercera Federación han ido ganando estructura, relato y una presencia mediática mucho más clara que en etapas anteriores. La federación quiere consolidar esa evolución también desde la imagen, y el trofeo es una pieza simbólica muy potente para hacerlo.
Al final, un campeonato también se construye desde sus símbolos. El trofeo no solo premia al campeón: también proyecta prestigio, identidad y memoria. En ese sentido, el movimiento de la RFEF encaja con una estrategia más amplia de profesionalización visual y de fortalecimiento de marca en las categorías nacionales no profesionales. Esa armonía entre competiciones es precisamente uno de los objetivos que la propia federación ha subrayado al presentar los nuevos diseños.
Primera Federación tendrá dos campeones
Uno de los detalles más destacados que acompaña esta renovación es que esta temporada habrá dos campeones de Primera Federación, uno por cada grupo. Ese matiz hace que el nuevo trofeo adquiera todavía más relevancia, porque será la primera vez que se entregue en ese formato dual dentro de la categoría. La personalización de la peana con el nombre del grupo va precisamente en esa dirección.
Este punto también refuerza la idea de que la federación quiere adaptar los elementos simbólicos de sus competiciones a la realidad actual del sistema. No se trata simplemente de cambiar un diseño por otro, sino de acompañar la evolución estructural de las ligas con una imagen más coherente y reconocible.
Qué significa este cambio para Segunda y Tercera Federación
Para Segunda Federación y Tercera Federación, la aparición de nuevos trofeos supone un reconocimiento visual que ayuda a reforzar el valor competitivo de ambas ligas. En muchas ocasiones, estas categorías viven a la sombra de divisiones con más foco mediático, pero concentran una enorme cantidad de clubes históricos, filiales potentes, proyectos ambiciosos y peleas muy duras por ascender.
Que la RFEF haya decidido unificar la línea de trofeos y darles una imagen más moderna y robusta también es una manera de elevar el peso institucional de estas competiciones. Es un mensaje claro: el fútbol no profesional también merece símbolos a la altura de su exigencia.
Un trofeo nuevo para una etapa nueva
La presentación de estos trofeos llega en un momento en el que las categorías federativas masculinas buscan consolidarse no solo desde lo deportivo, sino también desde la imagen y la identidad. El nuevo diseño apunta precisamente a eso: a reforzar la marca de las tres competiciones, a dar continuidad visual entre ellas y a ofrecer una imagen más potente del éxito deportivo en el fútbol no profesional.
La RFEF ha querido que los nuevos campeones de Primera Federación, Segunda Federación y Tercera Federación levanten un trofeo reconocible, moderno y con un relato detrás. Y aunque el fútbol seguirá decidiéndose en el césped, también es cierto que los símbolos importan. En este caso, la federación ha decidido renovarlos para dar una imagen más fuerte, más uniforme y más acorde a la dimensión que estas categorías han adquirido en el panorama nacional.